Si te quedas un rato

Objeto del deseo,
imposible, perfecto,
cuyo final está escrito
antes del preámbulo.

A todas horas se me escapa
de los labios,
aderezo accidental de cualquier frase,
tu nombre yuxtapuesto
con el vacío
que me aterra.

Una palabra
y ya no me siento
tan abandonada.

De cuando en cuando
me veo reflejada en tus ojos,
pistas que se deslizan
de mis bolsillos rotos
y me pregunto si lo sospechas
y no me dices nada,
porque nada arreglas.

Y me siento
nieve descongelada,
selva talada,
oscuridad.

Mas merece la pena
si te quedas un rato.
Objeto de mi deseo,
imposible, perfecto,
cuyo final ya había escrito
antes del preámbulo.