Quiéreme,
como te quiero yo,
quiéreme entera,
con aristas y rozaduras.
Quiéreme
con alas de mariposa,
besos de color rosa.
Quiéreme de veras,
especialmente
cuando no lo merezco.
Quiéreme con paciencia de abeja
y que tu amor lo cubra todo,
lo cure todo,
anestesia nevada
contra el dolor.
Quiéreme a pesar de mí misma,
quiéreme porque quieres,
porque no puedes
hacer otra cosa…
Quiéreme de milagro,
quiéreme,
sin que sea imperativo.
Quiéreme porque el mundo está lleno
de huecos y vacíos,
porque tus labios son mis favoritos
en las escaleras del Metro.
Quiéreme
porque es mi sino
corresponderte,
porque nadie te querrá más que yo,
que te esperé siempre.
Quiéreme.
Quiéreme.
